Entrevistamos a Noelia Díaz, Directora de Programa en el Col·legi Jesuïtes Bellvitge de Barcelona quien nos cuenta su experiencia con el programa.
Noelia comenzó a encargarse del Diploma Dual en el centro hace dos años, cuando el programa empezaba a consolidarse en nuestro centro.
¿Qué tipo de tareas lleva implícita esta responsabilidad para los que sois Directores de Programa?
Desde el principio me pareció una oportunidad muy interesante para nuestros alumnos, así que asumí el reto con mucha ilusión.
El papel de Director de Programa implica una labor bastante completa: por un lado, está el acompañamiento cercano a los alumnos, haciendo seguimiento de su progreso, ayudándoles a organizarse y motivándolos en los momentos más exigentes. Por otro, también hay una parte de coordinación con las familias y con el equipo docente, además de la gestión administrativa y la comunicación con la institución estadounidense. Es, en definitiva, un rol de guía y apoyo constante.
¿Qué cambios has ido notando en los alumnos inscritos en el programa a medida que han ido avanzando los años?
El cambio es muy notable. Al principio muchos alumnos comienzan con ciertas dudas o inseguridad, sobre todo, por enfrentarse a un sistema educativo distinto y a trabajar en inglés de forma constante. Sin embargo, a medida que avanzan, ganan mucha autonomía, aprenden a organizar mejor su tiempo y desarrollan una gran capacidad de responsabilidad.
Además, se observa una evolución muy clara en su confianza: pierden el miedo a equivocarse y se vuelven mucho más participativos y seguros, no solo en inglés, sino en general en su forma de afrontar el aprendizaje.
¿Qué ventajas crees que aporta estudiar un curricular de un país diferente al nuestro, como el estadounidense?
Creo que aporta una visión mucho más amplia de la educación. El currículo estadounidense suele fomentar más la participación, el pensamiento crítico y la aplicación práctica de los contenidos, lo cual complementa muy bien nuestro sistema.
Además, les permite familiarizarse con metodologías diferentes, desarrollar habilidades digitales y adaptarse a contextos académicos internacionales.
Todo esto les prepara mejor para un futuro en el que cada vez es más importante tener una mentalidad global.
¿Crees que aprenden los alumnos realmente inglés? ¿Cómo dirías que es ese aprendizaje?
Sí, sin duda. El aprendizaje del inglés en este programa es muy real y muy práctico. No se limita a memorizar contenidos, sino que los alumnos utilizan el idioma como herramienta para aprender otras materias.
Esto hace que el inglés deje de ser una asignatura y pase a ser un medio de comunicación constante. Trabajan la comprensión lectora, la escritura y la escucha de forma continua, lo que se traduce en un aprendizaje mucho más sólido y duradero.
¿Se nota ese nivel después a la hora de cosechar buenos resultados en la Selectividad?
Sí, se nota claramente. Los alumnos que han pasado por el programa suelen tener un nivel de inglés más alto y, sobre todo, una mayor soltura. Esto les da mucha seguridad a la hora de enfrentarse a los exámenes.
Además, están acostumbrados a trabajar con textos complejos y a expresarse con precisión, lo que influye positivamente en sus resultados, no solo en inglés, sino también en otras materias donde la comprensión lectora es clave.
¿Recomendarías el Diploma Dual a aquellas familias y alumnos que puedan estar pensando en mejorar su inglés? ¿Por qué?
Lo recomendaría totalmente, siempre que el alumno esté dispuesto a asumir el compromiso que implica. No es un programa fácil, pero precisamente por eso los resultados son tan buenos.
Es una oportunidad excelente para mejorar el nivel de inglés, adquirir competencias muy valiosas y diferenciarse académicamente. Además, el crecimiento personal que experimentan los alumnos es, en muchos casos, tan importante como el académico.
Por último, ¿cuál ha sido tu mayor satisfacción como Directora de Programa a lo largo de estos años?
Sin duda, ver la evolución de los alumnos. Es muy gratificante observar cómo empiezan con dudas y terminan el programa con una gran madurez, seguridad en sí mismos y un nivel de inglés muy alto.
También es muy emocionante acompañarlos en ese proceso y ver cómo se abren nuevas oportunidades para ellos, tanto académicas como personales. Esa transformación es, sin duda, la mayor satisfacción de todo este trabajo.